
La política 2.0 se encuentra bastante estancada en España, la mayoría de las personas ligadas a la política reconocieron no expresarse habitualmente en las redes sociales, básicamente por la falta de transparencia de las organizaciones. La comunicación por medio de encuentros con el electorado tienen un gran arraigo en España, da la impresión de que existe un cierto en miedo en apostar totalmente por la comunicación 2.0. Los distintos estamentos políticos deben adaptarse a las nuevas plataformas, por lo que actualmente la comunicación tradicional y la digital se complementan. Es cuestión de tiempo una completa transformación.
Un hecho curioso, que sostenían los ponentes, es que los políticos sienten miedo hacia a las redes sociales. La mayoría de los políticos presentan una imagen externa bastante arcaica, y otros muchos tienen presencia en las redes como respuesta a sus adversarios políticos. Una buena gestión de un perfil político radica en las 3 P (política, propósito y participación). También se hizo especial hincapié en que no vale el “estar por estar” en la redes, hay que hacer un especial trabajo para así segmentar el mensaje y hacerse notar en el gran público, ejemplos de uso efectivo de redes sociales son Patxi López y Esperanza Aguirre, esta última interviene poco en Twitter pero transmite cercanía con sus respuestas, ya que da la impresión de que están escritos por ella.
Resulta curioso que la Comunicación 2.0 no permite una participación plena de los usuarios, ya que la mayoría de perfiles políticos, sobre todo el responsable de comunicación de La Moncloa, evitan debatir en las redes con los usuarios. Parece impensable que en una democracia, símbolo de la conversación, no sé de lugar al debate. Todo es producto de que nos estamos adaptando al cambio y los políticos tienen miedo a las críticas públicas, la transparencia y la censura de los personajillos cibernéticos acabarán con el problema.
La clave de la conferencia es que ha llegado una nueva era, donde resulta impensable que un político no tenga presencia en la red, ya que “no sería nada visible”. Internet es el presente y futuro, eso se refleja en la pérdida de importancia de los medios tradicionales para los políticos. Esta comunicación 2.0 ha supuesto un cambio a la hora de hacer política, está más orientada al entretenimiento y causar impacto. Pero está comunicación no es estática, va cambiando en función de la plataforma de “moda”, en estos momentos Twitter aglutina la mayor parte de la comunicación política. Esto acaba de empezar, queda mucho por trabajar e idear estrategias efectivas en Internet.



